Se acabó la espera: España vivirá su primer eclipse de Sol total del siglo

El ritual comenzará pasadas las 19.30 en los primeros puntos del noroeste peninsular. Millones de españoles y turistas levantarán la mirada hacia el horizonte para ver un evento astronómico ancestral y fascinante: comprobarán cómo se va haciendo de noche en pleno día, mientras la Luna cubre completamente el Sol en el primer eclipse total en cruzar la Península en 121 años, de Galicia a Baleares, que será visible en su totalidad en buena parte de la mitad norte peninsular.

El fenómeno astronómico, que se produce por la alineación de la Tierra con la Luna y el Sol, pasa de media una vez cada 18 meses en alguna parte del mundo. Lo extraordinario es que pase justo por encima de nuestras cabezas, sin tener que desplazarnos miles de kilómetros. Por eso, pocos quieren perdérselo y estos días las zonas más deshabitadas de la España interior, que ofrecen miradores privilegiados para el eclipse, están llenas de gente que busca el mejor punto para verlo. A los veraneantes habituales que llegan cada año de las ciudades y multiplican la población de pueblos y aldeas semivacías, se han sumado quienes eligieron estos municipios por sus cielos limpios, los miles que se desplazarán en estas últimas horas para no perderse el evento y los que cambien de ubicación en el último momento por temor a que las nubes les estropeen la fiesta.

Pero el fenómeno que desata la fascinación de la población es también un desafío logístico para las autoridades, que han anunciado un enorme despliegue para tratar que el eclipse se produzca sin incidentes. En primer lugar, está la recomendación para la salud de no mirar nunca a la luz del Sol —aunque esté parcialmente cubierto—, sin gafas especiales protectoras. A eso se le suma el plan de Tráfico para tratar de evitar atascos y accidentes en los hasta 1,5 millones de desplazamientos que se esperan y que se concentrarán en un puñado de carreteras y en pocas horas. Y también las recomendaciones para prevenir incendios en un mes en el que España está especialmente calurosa y seca, en riesgo extremo de incendios forestales. Porque, mientras miramos al Sol, no hay que olvidarse de cuidar la Tierra.

En EL PAÍS, les compartimos algunas claves del evento astronómico, que también se ha convertido en un movilizador social, económico y cultural para disfrutarlo con seguridad:

El enorme desafío logístico

En pleno 12 de agosto, los Gobiernos central, autonómicos y municipales deben hacer frente a las necesidades logísticas que generan millones de personas moviéndose a la vez y con un mismo objetivo. Será como una operación salida, pero en un solo día y con concentraciones en puntos inesperados.

El Gobierno prevé entre 400.000 y 1,5 millones de desplazamientos adicionales a los habituales desde zonas donde el fenómeno se observará parcialmente hacia el área de la totalidad, según ha señalado este martes el Ministerio de Ciencia y Universidades, citando una estimación de la Dirección General de Tráfico (DGT), que tendrá un dispositivo especial de vigilancia. En total, se desplegarán más de 24.000 guardias civiles y 9.400 agentes de la Policía Nacional para garantizar la seguridad.

La recomendación de las autoridades, para quienes tengan que desplazarse, es hacerlo “con mucha planificación”, hacer el regreso de manera escalonada, evitar paradas en arcenes que puedan interrumpir la actuación de los servicios de emergencias y llevar los suministros necesarios por si tuvieran que pasar más tiempo del esperado en la carretera. El riesgo es que se incrementen los atascos y accidentes como sucedió en otros países, como en los eclipses totales de Estados Unidos de 2017 y 2024.

También podrían caerse las comunicaciones por saturación. Y hay un temor especial por el riesgo de incendios. La ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha dado este martes “varias recomendaciones sencillas y esenciales” a los ciudadanos para cuidar el entorno natural mientras observan el eclipse: “Prohibido encender fuego, no aparcar sobre vegetación seca, mantener los accesos libres para emergencias y consultar diariamente el nivel de peligro de incendios. El día del eclipse solar total es un día para disfrutar, pero también una llamada a la prudencia y a la precaución”, ha dicho.

Impacto económico y turístico

La expectación en torno al eclipse se traduce en beneficios para las provincias agraciadas por la lotería astronómica. Un informe del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa presentado a finales de julio estima que las zonas de la totalidad recibirán 446.700 visitantes adicionales esta semana por el eclipse, que aportarán a la economía 347,6 millones de euros. Cerca del 37% son extranjeros.

También se ha visto un incremento en las reservas de plazas hoteleras y de restaurantes en la zona de la totalidad, donde los precios se han disparado. Según un análisis de más de 5.500 anuncios en Booking publicado la semana pasada por EL PAÍS, en 90 días, los precios se multiplicaron por seis en Soria, donde una habitación estaba en torno a unos 900 euros, o por ocho en Zaragoza, donde costaba en torno a los 500.

Dónde verlo

Para disfrutar de una experiencia plena, los astrónomos recomiendan, en primer lugar, estar en una zona de la totalidad, es decir, que se vaya a oscurecer al 100%. Dicen que las sensaciones en una zona en la que el Sol se cubre por completo no tienen nada que ver con aquellas en las que se cubre al 99%, aunque en la fase previa pueden ser muy similares. Lo que observaremos en ese punto álgido del fenómeno es la oscuridad total que, si el cielo está despejado, nos permitirá ver la desconocida corona solar con nuestros propios ojos. Esos filamentos plateados que rodean al Sol son la parte externa de su atmósfera, pero generalmente están ocultos por el propio brillo de la estrella.

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Para quienes prefieren verlo acompañados o no han tenido tiempo de elegir un mirador propio cerca de su casa o su lugar de vacaciones, las comunidades autónomas y los municipios han seleccionado cientos de puntos oficiales. Son ubicaciones desde donde el eclipse tendrá buena visibilidad y que contarán con su propio dispositivo de seguridad y emergencias. En algunas de ellas, además, distribuirán gafas de protección.

EL PAÍS completa un buscador con casi 500 miradores oficiales

A qué hora es exactamente

Aunque en los primeros lugares de la península el Sol comenzará a eclipsarse sobre las 19.30 y la experiencia completa durará cerca de dos horas, el punto cumbre, el de la totalidad, no durará más de 1 minuto y 50 segundos para los más afortunados; y serán solo unos pocos segundos para los que estén en las zonas más periféricas de la totalidad.

Los primeros lugares de España que se oscurecerán completamente por la sombra de la Luna sobre el Sol son Cabo de Peñas, en Asturias, y Estaca de Bares, en A Coruña, pasadas las 20.26 de la tarde, y el último será el Faro de la Mola, en Formentera, sobre las 20.33, antes de que el eclipse desaparezca con la puesta de Sol.

Para saber las horas exactas en las que pasará el fenómeno en un lugar concreto, pueden consultar en el buscador del Instituto Geográfico Nacional (IGN). La web oficial creada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Universidades para el Trío de Eclipses ofrece también un visor que simula dónde estará el Sol en una localización determinada a la hora del eclipse.

El lío de las gafas: entonces, ¿cuándo y cómo usarlas?

Las gafas para ver eclipses como hoy las conocemos fueron desarrolladas por astrónomos y ópticos en la década de 1970 para que podamos mirar directamente al Sol en estos fenómenos sin poner en riesgo nuestra vista, así que esta será la primera vez en la historia de nuestro país en que podamos ver un eclipse de Sol total en España con este elemento de protección, que en los últimos días ha sido altamente cotizado en tiendas y farmacias.

La clave es llevarlas siempre que miremos directamente al Sol, es decir, durante la mayor parte del fenómeno. Con ellas, podremos ver cómo la Luna va cubriendo el Sol poco a poco y, después, cómo el Sol va saliendo nuevamente. Las gafas de protección ISO 12312-2 solo se las pueden retirar quienes están en la zona de la totalidad cuando el Sol está completamente cubierto, es decir, en la oscuridad total. Solo así podrán apreciar la corona solar.

Para usarlas de manera correcta y no dañarse la vista, es importante saber cuánto va a durar la totalidad en el lugar donde se va a ver el eclipse y volvérselas a poner antes de que la luz solar aparezca de nuevo por detrás de la Luna.

El regalo de las perseidas

Al contrario de los precios astronómicos de muchos de los hoteles de la zona de la totalidad, mirar al cielo todavía es gratis y este 12 de agosto, el universo tiene reservado un regalo doble para quien se quede observando las estrellas poco después del eclipse, cuando anochezca: será el pico de máxima actividad de las Perseidas o ‘Lágrimas de San Lorenzo’, la lluvia de estrellas más conocida del año. Que coincidan los dos fenómenos en un solo día es, como explica Daniel Medavilla en el video que acompaña este artículo, “una coincidencia cósmica que se da cada muchos milenios”. De hecho, los últimos humanos que vieron los dos fenómenos juntos fueron los neandertales.

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Y si se van a perder este fenómeno porque están fuera de la banda de la totalidad, pronto habrá una nueva oportunidad, porque España ha sido agraciada con una particular lotería astronómica estos años en los que vivirá lo que se ha llamado un Trío de Eclipses. El próximo año, en 2027, el extremo sur de la Península, Ceuta y Melilla recibirán otro eclipse de Sol total. Y en 2028, será el turno de otro anular.

Elpais News