La Bolsa francesa pierde su ‘grandeur’ asediada por los fondos bajistas
La Bolsa francesa no levanta cabeza. El índice que sintetiza la evolución de las grandes cotizadas galas —el Cac 40— se ha estancado en el último semestre, mientras que el Ibex 35 ha avanzado un 11% y Wall Street ha subido un 12%, en el mismo periodo. Los inversores recelan de la complicada situación política y del elevado endeudamiento del país. En 2026, los fondos bajistas han ido tomando posiciones en más y más compañías (Renault, Valeo, Ubisoft…) para sacar provecho de su caída. La cercanía de las elecciones presidenciales —con la primera vuelta dentro de ocho meses— añade más incertidumbre.
En los círculos financieros, el comentario es recurrente: “Francia cada vez se parece más a Italia”. El país acumula cuatro primeros ministros en dos años. Un patrón que era marca de la casa transalpina. Mientras tanto, Giorgia Meloni se ha convertido en la primera ministra que más tiempo ha pasado en el cargo desde la dictadura de Benito Mussolini.
Las dudas sobre la salud de la economía francesa se han hecho patentes en el mercado de deuda. Hace un año, la prima de riesgo gala superaba por primera vez a la italiana. Un sorpasso histórico. También está por encima de la española.
Enguerrand Artaz, estratega jefe de la gestora francesa La Financière de l’Échiquier (LFDE), recuerda que en el mercado de deuda soberana “se viven momentos de tensión”. El experto relata cómo Francia está teniendo que pagar más del 4,2% anual para financiarse a 10 años, alcanzando unos niveles “que no se observaban desde la crisis de 2008″. También subraya que es el país de la zona euro que más paga por financiarse: “Hasta Bulgaria genera más confianza”.
En el mercado de bonos, los inversores están incrementando posiciones bajistas contra la deuda francesa. Algunos analistas consideran que la falta de mayoría parlamentaria y el limitado margen presupuestario dificultan la reducción del endeudamiento. Una de las firmas de inversión más importantes de Francia, Carmignac, mantiene apuestas bajistas sobre los bonos soberanos franceses a medio plazo. “Nos esperan unas elecciones importantes y, probablemente, mucha inestabilidad política de cara a 2027″, explica Marie-Anne Allier, gestora de renta fija de la casa, que está sobreponderando los bonos de Alemania, Italia y España, frente a los franceses.
En esta misma línea, la deuda emitida por bancos galos muestra un deterioro relativo respecto al resto del mercado bancario de la zona euro, especialmente en los bonos subordinados.
Francia se encamina a cerrar 2026 como el país con el peor déficit público de la zona euro. Eso, a pesar de tener ya una de las tasas de endeudamiento más elevadas, solo superada por Italia y Grecia. Además, la tasa de desempleo, con un 8,2%, es una de las más altas de la zona euro y ha regresado a niveles de 2020, mientras que en el conjunto de la zona euro se mantiene en mínimos históricos.

Mercado bursátil
Las empresas cotizadas francesas del Cac 40, a pesar de tener el 80% de sus ventas en el extranjero, también están sufriendo en Bolsa por la zozobra del país. El fabricante de coches Stellantis (Peugeot, Citroën, Fiat…) se ha desplomado un 32% desde finales de febrero; el líder mundial de las gafas Essilor Luxottica (Ray-Ban, Oakley…) un 28%; y los gigantes del lujo Hermés y LVMH (Louis Vuitton, Christian Dior…) se dejan un 22% y un 16%, respectivamente. Pocas grandes compañías se salvan de la quema.
Artaz, de LFDE, reconoce que puede resultar tentador atribuir el peor comportamiento relativo al sesgo de la composición del Cac 40, dada su exposición al lujo y al sector automovilístico, muy castigados también este año, pero un vistazo al resto de índices bursátiles galos invalida esta hipótesis. Así, el CaC Small (el índice francés de valores de pequeña capitalización) también marcha muy por detrás de su homólogo europeo.
“Este peor comportamiento relativo no es fruto del azar”, apunta el gestor. Numerosos intermediarios bursátiles señalan actualmente el creciente interés de los inversores internacionales por productos que permitan posicionarse a la baja en renta variable francesa.
Algunos fondos de inversión libre (hedge funds) están disparando sus posiciones bajistas de ciertas compañías galas, como es el caso de Valeo, el fabricante de componentes para coches. Un 11% de su capital está en manos de fondos que apuestan por su caída. En el caso de la empresa Ubisoft —la empresa de videojuegos como Assassin’s Creed— ese porcentaje llega al 13,4%, de acuerdo con los datos divulgados por el regulador de los mercados.
Un índice de Goldman Sachs que agrupa compañías con fuerte exposición a Francia cayó más de un 3% en la última semana analizada, mientras que el índice paneuropeo Stoxx 600 registró una ligera subida.
La única buena noticia es que lo peor ya podría haber pasado. “Aunque la prima electoral podría seguir aumentando, una parte significativa de la incertidumbre política ya está incorporada en los precios actuales”, escribieron los estrategas de Barclays Stefano Pascale y Anshul Gupta.
Algunas de las empresas más expuestas a la situación electoral francesa son el banco BNP Paribas, la teleco Orange, la eléctrica Engie y la contratista y constructora Vinci. Air Liquide, Axa y Renault también presentan una alta sensibilidad histórica a la prima de riesgo de Francia.
Para los inversores, la cuestión clave es cómo el sucesor del centrista y favorable a las empresas Emmanuel Macron afrontará desafíos económicos profundamente arraigados, entre ellos un déficit fiscal superior al 5%, el aumento de los costes de la deuda y un crecimiento débil que roza la recesión. La candidata de extrema derecha Marine Le Pen y el líder de izquierdas Jean-Luc Mélenchon prometen llevar a Francia por caminos radicalmente distintos. Y no hay nada que les guste menos a los mercados que la incertidumbre y las disyuntivas radicales.

