Zapatero niega influencias en el rescate de Plus Ultra en su reaparición: “No hablé con nadie, ni de la SEPI ni del Gobierno”

El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha señalado este jueves que “nadie va a poder decir” que ejerció “influencia” en el rescate de Plus Ultra y ha sentenciado: “Tengo la convicción absoluta en mi inocencia”. Esas han sido sus primeras palabras en una entrevista en Mañaneros 360, de TVE, y más de un mes después de haber comparecido en la Audiencia Nacional como imputado ante el juez José Luis Calama.

A lo largo de la entrevista ha recalcado en numerosas ocasiones que “jamás” ejerció influencia ni habló con funcionarios de la SEPI, con cargo público o con miembros del Gobierno para ese rescate público de 53 millones y ha enfatizado que no es solo que no influyera sino que “no habló con nadie” por lo que el conjunto de las acusaciones “queda muy en entredicho”. Además, ha negado que desviara fondos que podría haber percibido por esa influencia a través de la empresa de sus hijas.

[embedded content]

Al hilo, como ya hiciera frente al juez Calama ha negado que diera directrices para crear una sociedad offshore en Dubái para cobrar la supuesta comisión ilegal que habría recibido por el rescate de la aerolínea y ha indicado que sostener eso es como decir que dio instrucciones “para ir a la luna”. “Es una invención absoluta. Un error. No voy a juzgar el trabajo de la policia y del juez, pero los hechos son los que son y quien acusa debe probar”, ha añadido.

“Es evidente que los clientes sabian que el consultor era yo, pero todo mi trabajo fue de asesoría y consultoría. Y ni tuve intención ni participé en la sociedad ni firmé contrato con clientes”, ha añadido.

El ex presidente ha dicho que atribuirle dar instruccioners sobre la creación de una sociedad offshore es “como decir que he dado instrucciones para ir a la Luna”. “Es una invención absoluta”, ha reiterado.

Zapatero consta como investigado en la Audiencia Nacional dado que el juez considera que lideraba y “dirigía una estructura organizada y estable orientada al ejercicio ilícito de influencias ante autoridades nacionales y extranjeras, así como a la obtención de resoluciones administrativas y ventajas económicas en favor de terceros”. El magistrado José Luis Calama sospecha que esa red articuló “un entramado societario complejo, nutrido de sociedades instrumentales carentes de actividad real”, para canalizar los beneficios obtenidos con ese tráfico de influencias.

Si bien los investigadores sitúan al expresidente en el vértice de la organización, en el auto por el que se informó a Zapatero de su imputación se indicaba que se ayudó de “personas de confianza” como su amigo Julio Martínez Martínez, un empresario y comisionista que poseía una red de empresas, entre ellas Análisis Relevante, a través de la que se realizaban pagos tanto al exjefe del Ejecutivo socialista por supuestos trabajos de consultoría como a la empresa de las hijas del expresidente, Whathefav.

Joyas “sin uso ni destino”

En el registro de la oficina del expresidente se hallaron además, en una caja fuerte, una serie de joyas sobre las que Zapatero hasta la fecha no había dado explicaciones. Un peritaje preliminar realizado para el juzgado por la joyería Ansorena tasó las piezas en 1,3 millones y el magistrado acordó imputar al expresidente los delitos de contrabando y contra la Hacienda Pública.

Respecto a las joyas, Zapatero ha dicho: “Esta es una historia sin intención, sin afán patrimonial. Es un regalo de cortesía, de hace muchos años, tengo que ser muy prudente. Ni tenían uso ni destino, ni hemos pensado en ellas, ni en el valor que se les ha atribuido, que será sometido a contradicción”. “No he entrado en una joyería en mi vida”, ha llegado a decir el expresidente.

A la pregunta del entrevistador, Javier Ruiz, sobre el incumplimiento del Código de Buen Conducta que su propio Gobierno aprobó en 2005, Zapatero ha dicho que eso “será interpretable, como todo”. En cualquier caso, Zapatero ha reconocido que no las hubiera aceptado después de lo que ha ocurrido. “Como tantas cosas en la vida, cuando la historia sucede, y repasas, seguramente hubiera tomado otra decisión”, ha añadido.

Respecto a que la empresa de sus hijas sea un vehículo para canalizar fondos de origen ilícito, Zapatero ha dicho que, para empezar, se deben “revisar” las cifras de ganancias que se atribuye a Whathefav. “Mis hijas y Whathefav van aa presentar todos sus trabajos y todas sus tareas”, ha dicho. El presentador le ha requerido por si ha utilizado a sus hijas como “testaferro”. “Es una pregunta increíble. Lo que faltaba es que yo hubiera implicado a mis hijas…”, ha añadido.

También ha sido requerido por una carta que enviaron los dueños de Plus Ultra a un directivo del Banco de Santander. Zapatero lo ha enmarcado en la normalidad de favores que le han pedido después de ser presidente y que siguen haciéndole –“ahora, todavía me llegan, en esta situación”–. “Yo llamé a ese directivo del Banco de Santander para ver si podía recibir a unas personas y atenderlas”, ha añadido. La vía de financiación del banco, según la instrucción, no salió adelante.

Sobre la entrevista con José Luis Escrivá, Zapatero ha dicho que “es otra de las locuras que han funcionado por ahí”. “Lo ha aclarado el señor Escrivá. Me llama para conocerme. No he hablado de Plus Ultra con nadie durante el proceso de rescate”, ha asegurado el ex presidente.

“Julito” Martínez y su “estrategia de defensa”

Consultado por el estado de su relación con Julio Martínez, quien le ha señalado en la Audiencia Nacional, Zapatero ha dicho que se trata de “una amistad de hace años” y que enmarca ese movimiento en “una estrategia de defensa”. “No v ba conmigo ni con mi c ódigo de conducta renegar de la amistad dilatada con él”, ha añadido. “Él es investigado, yo tambien, y cada uno tiene su estrategia de defensa”, ha rematado este asunto el ex presidente.

Sobre la constitución de la consultora Análisis Relevante, Zapatero ha dicho que se constituyó antes de la pandemia por Julio Martínez y otros socios y que él aceptó “ser consultor”. “Me parece totalmente normal percibir mis retribuciones como consultor, como he tenido relaciones con alguna empresa en tarea de consultor”.

Uno de los asuntos concretos en los que el juez considera que el expresidente pudo haber ejercido algún tipo de influencia de manera irregular ese el rescate público por valor de 53 millones de euros de la aerolínea Plus Ultra. En su declaración ante el juez del pasado 17 de junio, Rodríguez Zapatero negó la mayor: “No tuve ninguna intervención. No hablé con nadie, absolutamente con nadie, del sector público sobre el rescate de Plus Ultra. Y eso es una verdad incuestionable”. Además, defendió sus trabajos como consultor internacional y dio carta de validez a los informes que elaboraba para la sociedad de su amigo.

Un mes después, en una estrategia de defensa muy medida, Julio Martínez Martínez y los directivos de Plus Ultra investigados Julio Martínez Sola y Roberto Roselli, enviaron al juez sendos escritos en los que mostraban su disposición a colaborar con la justicia y afirmaban que Zapatero sí tuvo un papel protagónico en ese rescate público de la aerolínea. De hecho, el amigo de Zapatero indicaba que el expresidente era “quien marcaba los pasos a seguir” para la obtención del rescate y que él por sí mismo “no tenía posibilidad alguna de obtener nada (…) mucho menos financiación pública o privada” y, por tanto, “su misión consistía en mediar entre cliente y consultor -Zapatero-”.

Recordaba, además, que con independencia de que los contratos de consultoría fueran entre su empresa Análisis Relevante SL y Plus Ultra, la realidad era que “los honorarios a cobrar eran en concepto del asesoramiento que desde mayo (de 2020) venía dando el señor Rodríguez Zapatero”. Y añadía que a ese pago recurrente se sumó un contrato firmado entre la aerolínea y una de sus mercantiles -Idella Consulenza- el 19 de enero de 2021 por el que la aerolínea se comprometía a abonar el 1% de la financiación obtenida en el rescate a esa sociedad en caso de que saliera adelante. Algo que, sostiene, ocurrió pero con abonos prorraetados a través de varias de sus empresas.

Los escritos de los directivos de Plus Ultra no hicieron más que echar más leña al fuego. Detallaron que ese contrato del 1% para cobrar la por esa influencia finalmente se canalizó a través de tres sociedades de Julio Martínez Martínez: “249.000 euros a Análisis Relevante, 98.617,53 euros a Voli Analítica, y 110.799,47 a Iot Domotic Europe SL”. El resto, hasta completar la comisión del 1% (530.000 euros) se completó, indicaron, con vuelos en clase business, hasta un total de 46.

En la declaración ante el juez de este pasado martes, Julio Martínez ratificó su escrito, se reconoció en al figura de un “correveidile” del expresidente pero no aportó datos clave, como qué influencia pudo ejercer Zapatero sobre qué personas concretas para lograr ese rescate o cómo fue el reparto real y exacto de las comisiones ilegales. Fuentes de la investigación, no obstante, calificaron el resultado de satisfactorio porque puede ser el inicio de una colaboración con la investigación más amplia.

Source – eldiario News