El PP y Vox mantienen la mayoría absoluta tras el adelanto electoral
Tras el adelanto electoral, la derecha sigue en cifras de mayoría absoluta. El PSOE repunta, pero no logra acercar al conjunto del bloque progresista —castigado por los bajos registros a su izquierda— a la suma del PP y Vox, que también suben y siguen por encima del 50% de estimación de voto, en números que le garantizan superar el listón mágico de los 176 diputados que marcan la mayoría absoluta. Con un Frente Amplio que incluyera a Podemos, la izquierda alternativa subiría del 7,6% que obtiene por separado al 9,5% y amortiguaría el golpe, aunque siempre lejos de sus resultados de 2023 y sin amenazar la mayoría absoluta del bloque derechista. Todo ello lo muestra una encuesta flash de 40dB. para EL PAÍS y la Cadena SER realizada con 800 entrevistas online entre el miércoles y el jueves. Todos los datos internos de la encuesta están disponibles en abierto en este enlace.

Las entrevistas empezaron dos días después del anuncio de adelanto por parte de Pedro Sánchez y terminaron el posterior al fallecimiento de Maricarmen Abascal, la anciana cuyo desahucio en septiembre suscitó un efecto dominó: movilizaciones, aprobación de dos decretos de vivienda, rechazo a los mismos por el PP, Vox y Junts, convocatoria de elecciones para el 29 de noviembre.
Ocurrido todo ello, el PP sigue en cabeza con un 31,9%, tras subir 3 décimas desde la encuesta realizada a finales de septiembre, en plena conmoción por el desahucio de Maricarmen y antes de la aprobación de los decretos. Con la precampaña ya lanzada, la encuesta da a los populares unos números que, completados por los de Vox, colocan a Alberto Núñez Feijóo en La Moncloa, a pesar de que sigue 1,2 puntos por debajo de su resultado de julio de 2023. El trabajo demoscópico asigna al PP una horquilla de escaños de entre 123 y 140, cuando actualmente tiene 137.
En segundo lugar va el PSOE, que es el que más sube: del 27,4% al 28,1%, 7 décimas. Es su tercer mejor registro en 2026, por detrás de abril y mayo. Su abanico de escaños abarca de 105 a 117, cuando en julio de 2023 obtuvo 121. El partido de Sánchez se queda a 3,6 puntos de su resultados en las urnas. Si en las filas de la formación del puño y la rosa esperaban subir a raíz del adelanto electoral y con la vivienda como eje del debate político, la encuesta muestra que lo han conseguido. Tras caer en las tomas de septiembre y octubre, ahora en efecto suben. Ahora bien, si esperaban un revulsivo potente, un cambio de tendencia, un manotazo en el tablero, no hay nada de eso.
Vox también sube, y más que el PP: 5 décimas, del 18,4% al 18,9%. Son 6 puntos y medio más que lo logrado en julio de 2023. Ya está a poco más de un punto de su anhelado 20%, al que se acerca no solo sin mitigar su radicalidad, sino incluso elevándola. Este año han hecho un acercamiento al movimiento supremacista blanco europeo. El partido de Santiago Abascal cosecharía entre 63 y 74 escaños, cuando en las últimas generales obtuvo 33. Podrían doblar representación. La formación ultraderechista no solo se lleva un 15,6% del voto del PP, sino también un 2,7% de los socialistas y un 12,7% de quienes afirman que en 2023 no votaron, más que cualquier otro partido.
En conjunto, el PP y Vox totalizan un 50,8% del voto. Si se le añade el 1,8% de Se Acabó la Fiesta, el partido del agitador ultra Alvise Pérez —que baja 2 décimas desde el 2% y no lograría entrar en el Congreso—, el bloque alcanza el 52,6%. Si las dos principales formaciones derechistas se quedaran en la parte baja de sus horquillas, 123 el PP y 63 Vox, sumarían 186, 11 por encima de la absoluta. Si llegaran a lo más alto, 140 y 74, sacarían 214, más de tres quintos del Congreso. Si se quedan en los puntos medios de sus horquillas, 132 y 66, alcanzarían 198. En cualquier caso, mayoría absoluta, según 40dB.
La gran brecha entre bloques
Así que la remontada que necesita la izquierda es de aúpa si quiere evitar que Feijóo lleve sus maletas a La Moncloa. Y para realizarla tiene un lastre. Mientras el PSOE no despega pero mantiene el tipo, lo que hay a su izquierda, inmerso en un conflictivo proceso de reconfiguración, sigue cayendo. Sumar —las fuerzas del antiguo Sumar, excluyendo a Podemos—, que se presentará como Frente Amplio y todavía no tiene candidato, cae del 5,6% al 5,3%. Por su parte, el partido morado, cuya candidata es Irene Montero, lo hace del 2,7% al 2,3%. Entre ambos, totalizan por separado un 7,6%, cuando juntos lograron un 12,3% en 2023. La izquierda alternativa no solo está más dividida, también está más débil. Su pronóstico de escaños muestra una fortísima caída. Si la coalición Sumar logró 31 escaños, ahora la plataforma heredera conseguiría entre 5 y 7, por 2 de Podemos.
La desventaja del bloque progresista es sideral: del 52,6% de la derecha al 35,7% de la izquierda. Con números así, está lejos la opción de una nueva investidura de Sánchez, aunque fuera con todos los nacionalistas de izquierdas y derechas a su favor.
Todo lo anterior describe las cosas si el Frente Amplio y Podemos van por separado. Si se unieran, la encuesta estima que mejorarían su porcentaje, alcanzando un 9,5% (1,9 puntos más) y entre 15 y 19 escaños. También sería un retroceso, pero mucho menor.
Un Frente Amplio que integrara a Podemos alteraría además todo el reparto de escaños: la horquilla del PP bajaría a 119-134, la del PSOE a 102-112 y la de Vox a 63-72, según la aproximación realizada por 40dB. También con un Frente Amplio que metiera a los morados, el PP y Vox lograrían la mayoría absoluta incluso en la parte más baja de sus estimaciones de escaños. Todo ello, claro, con una encuesta que no puede medir el efecto real que tendría esa unidad, porque de momento es solo una posibilidad.


Fidelidad y transferencias
El partido con mayor fidelidad de voto —es decir, con mayor porcentaje de votantes que planean repetir— es Vox, con un 92,8%, seguido del PP (74,5%), el PSOE (70,9%) y Sumar (43,3%). Es caudalosa la transferencia del PP a Vox, de un 15,6%. Al revés, de Vox al PP, no llega al 2%. Los socialistas ceden al PP (5,9%) y a Vox (2,7%). En cambio, de quienes votaron a Feijóo y Abascal, los que ahora piensan apoyar a Sánchez constituyen porcentajes irrelevantes.

En caso de candidatura unitaria de un Frente Amplio que incluya a Podemos, la fidelidad de voto a Sumar subiría hasta el 72,7%. Y caería significativamente el porcentaje de electores que en 2023 votaron a Yolanda Díaz y ahora piensan hacerlo a Sánchez: del 12,2% con división en ese espacio al 8,4% con coalición.
Aunque el PP marca un mejor registro que el PSOE en estimación de voto, Pedro Sánchez es el preferido como presidente del Gobierno por un mayor porcentaje de encuestados, un 32,2%, frente a un 29,3% que se inclina por Alberto Núñez Feijóo.

