La Bolsa que tardó 18 años en volver a su récord y solo nueve meses en pulverizarlo

La Bolsa española ha conquistado una nueva frontera después de que el Ibex haya superado este martes los 20.000 puntos. Escala un 15,7% en el año y bate con una holgura de cinco puntos porcentuales los avances del S&P 500 y del Stoxx Europe 600. El selectivo español marcó su máximo histórico 18 años después al recuperar los 16.000 puntos a finales del pasado octubre. En cambio, desde ese nivel ha tardado solo nueve meses en pulverizarlo y traspasar la cota psicológica que implica el número “dos” seguido de cuatro ceros. Uno de los grandes eslóganes de la Bolsa es que a largo plazo siempre gana. Los datos lo corroboran, sí, pero todo depende de los caprichosos plazos.

El Ibex frente al Stoxx Europe 600 y al S&P 500 (Líneas)

Un ahorrador que compró el índice en el máximo intradía de 16.040 puntos alcanzado el 9 de noviembre de 2007 ha tardado casi dos décadas en recuperar su dinero. Entretanto, los selectivos alemán y francés recuperaron sus récords —el del primero alcanzado en el verano de 2007, y el del segundo en plena burbuja puntocom, allá por el 2000— mucho antes: en 2013 (aunque a favor del Dax juega que incorpora los dividendos reinvertidos) y en 2021, respectivamente. En cambio, quien invirtió en el Ibex hace nueve meses, cuando recuperó el récord, se ha anotado una rentabilidad del 25%.

La cifra redonda no es más que una convención, pero sirve para medir la distancia recorrida. El camino hasta el nivel actual ha sido largo, pero el resumen es corto. El Ibex está en máximos por lo mismo que estuvo más de 210 meses sin estarlo: la banca. El Santander, el BBVA, CaixaBank, el Sabadell, Bankinter y Unicaja representan el 42% del índice, de acuerdo con los datos de BME. Desde que estalló la Gran Crisis Financiera en 2008, oficializada por la quiebra de Lehman Brothers en septiembre, el sector financiero ha sido un gran lastre para el selectivo.

Julián Pascual, presidente de Buy & Hold y especialista en renta variable, resume que el buen comportamiento del mercado español se explica por un único motivo: las excepcionales subidas desde 2021 y 2022 de los bancos. Araceli de Frutos, directora de la empresa de asesoramiento financiero (EAF) 107 y asesora del fondo Alhaja Inversiones, apunta también al sector bancario, impulsado por los buenos resultados y por unos tipos de interés que se mantendrán altos durante más tiempo y que permitirán a las entidades seguir incrementando sus beneficios. “Habrá que ver si el Ibex consolida estos niveles”, avisa.

Solo el Santander y el BBVA aportan la mitad de todo el avance del Ibex en 2026. Es la traducción bursátil de una realidad incontestable. Las seis entidades encadenan trimestres de beneficios récord con cerca de 20.000 millones de euros en el primer semestre, con multimillonarios planes de recompra de acciones y de reparto de dividendos; incluso con operaciones corporativas como la compra del estadounidense Webster por el banco que preside Ana Botín. La realidad es que se lo pueden permitir. El fuerte peso de la banca, de las utilities (con más de un 15% solo contabilizando Iberdrola y Endesa) y de las infraestructuras y la construcción (Ferrovial, Aena, ACS, Acciona y Sacyr representan más del 10%) penalizó a la Bolsa española durante 15 años de tipos cero (o casi cero), y la está premiando ahora.

Los mejores del Ibex en lo que va de año (Gráfico de barras)

Los índices old fashion, aquellos con baja representación de compañías tecnológicas, son los que mejor se han comportado en los últimos meses, debido al progresivo descreimiento del mercado respecto a la capacidad de crecimiento de la inteligencia artificial y todos los sectores que se mueven al son del nuevo tótem de los mercados. El Nasdaq es el único de los tres grandes índices de Wall Street que se sitúa claramente por debajo de su récord por encima de los 27.000 puntos que alcanzó a inicios de junio.

El Dow Jones y el S&P 500, más ligados a la economía tradicional, alcanzan niveles históricos. Lo mismo ocurre con los índices del Viejo Continente, como el Dax alemán, el Cac francés, el Mib italiano y el Euro Stoxx 50. Todos cotizan en máximos. Las compañías industriales de toda la vida, las centradas en energía, las farmacéuticas, los fabricantes de coches y las que ganan dinero vendiendo lujo vuelven a brillar. En esta coctelera aparecen las germanas Siemens Energy, Bayer, Mercedes-Benz Group o RWE, y las francesas BNP Paribas, TotalEnergies, Schneider y Société Générale. Sus alzas oscilan entre el 20% y el 40% en lo que va de ejercicio.

Juan Gómez Bada, director de Inversiones de Avantage Fund, señala que los “máximos son una buena noticia, no significan que exista una burbuja”. “El estado natural de los índices es estar en máximos históricos cada cierto tiempo; de hecho, lo ilógico es haber estado tan lejos desde hace tanto tiempo”, sentencia. Y añade que desde los récords precrisis de 2008 tampoco es una rentabilidad muy alta, descontada la subida de los precios. De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), que recogen una inflación acumulada en torno al 44% desde el techo de la Bolsa de 2007, un inversor pierde más del 10%. Eso sí, este cálculo no computa los dividendos.

El desglose por décadas revela que la ganancia del Ibex 35 en este siglo se concentra en los últimos cinco años —finalizó 2020 un 11% por debajo del nivel al que terminó 2000—, después de concluir el año pasado con un alza del 49,3%, en el que fue su mejor ejercicio en 30 años. Mientras que el experto de Buy & Hold desconfía del potencial a medio y largo plazo de la banca española, que ha sido el motor del Ibex 35, José Ramón Iturriaga, gestor del fondo de inversión Okavango Delta, de Abante Asesores, es optimista. El experto explica que un sector con tanta importancia como el bancario está cotizando por debajo de 10 veces los beneficios del año que viene tras los últimos resultados. “Si asumimos que los beneficios van a crecer por encima del 10% anual compuesto los próximos tres ejercicios y que por esos beneficios el mercado probablemente va a estar dispuesto a pagar un múltiplo más alto, podríamos asumir sin mucha dificultad que el sector tiene un potencial de un 50% a dos o tres años vista”, explica.

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