Las nueve horas diarias producidas por Ana Rosa Quintana no consiguen salvar a Telecinco en las audiencias

“Son las seis de la tarde. Y estamos viviendo un momento histórico en Mediaset. A esta hora, este es el primer programa que no produce Ana Rosa Quintana”, decía, con su habitual descaro, Jorge Javier Vázquez al empezar el pasado lunes 21 de septiembre El diario de Jorge. El comentario hervía con la ironía de un presentador contrario a la línea editorial de su antigua jefa, pero no por eso el dato era menos real. Todos los magacines de Telecinco de 8.00 a 18.00 están producidos por Unicorn Content, la productora que fundó la presentadora en 2018. O lo que es lo mismo, Ana Rosa Quintana controla nueve horas diarias de emisión entre semana y cinco el fin de semana, cuando emite Fiesta. Suma, por lo tanto, 55 horas semanales en el peor arranque de temporada de la historia de Telecinco. ¿Cómo le está funcionando a Mediaset en audiencias esta apuesta a una sola carta?

Ese lunes se completaba la última pieza de Telecinco, con Unicorn como dueña de casi un tercio de la parrilla (alrededor del 60% del entretenimiento). Joaquín Prat volvía de su permiso de paternidad moviendo El tiempo justo al mediodía y deshaciéndose del corazón, donde se notaba incómodo los últimos meses. Su programa es la última pata de una mañana que se divide en cuatro espacios. Cambian presentadores y un poco su contenido, pero no mucho más.

El día comienza a las 8.00 con La mirada crítica de Ana Terradillos, que asumió en 2023, con el salto de Quintana a las tardes, la marca del noticiero matinal tras años como colaboradora y presentadora sustituta en El programa de Ana Rosa. Lo que hasta entonces era un informativo se convirtió en una mesa de debate como la que capitaneaba en el programa madre. Entonces duraba hasta las 10.30, pero cuando la mañana se reconfiguró, quedó en una hora. La temporada que acabó en agosto marcó de media un 9,8% de audiencia, con 172.000 espectadores. Lo positivo de ese dato es que se mantuvo por encima de la peor temporada de la historia de Telecinco (8,9% de share). En negativo, los dos años anteriores superaba el 10% (en 2023, un 12%) y se debe conformar con la cuarta posición, lejos de La hora de La 1 de Silvia Intxaurrondo (que marcó 19% en la temporada) y Aruser@s.

Espectadores de media de 'El programa de Ana Rosa' temporada a temporada (Gráfico de barras)

Mínimo para ‘El programa de AR’

Las nueve es la hora del espacio central, El programa de AR, o, como respondió Ana Rosa Quintana a Jorge Javier el pasado martes: “El segundo programa de mi productora”. Telecinco fichó a la presentadora estrella de las tardes de Antena 3 en 2004 para convertirla en reina de las mañanas frente a María Teresa Campos. En 2007, Quintana llegó a alcanzar un 25,5% de cuota de temporada, con más de un millón de espectadores, y todavía seguía fuerte en 2023 cuando Mediaset le cedió la tarde y toda su confianza. Pero la bendición pronto fue un estacazo. Su nuevo horario no solo no funcionó, sino que su vuelta al matinal en 2024 la hundió hasta convertirse en una sombra de lo que fue. La temporada pasada marcó un 12,3% de cuota, con 302.000 espectadores, dejándose en dos años un 35% de televidentes. Quintana perdió su corona.

Audiencia media de 'El programa de Ana Rosa' (Líneas)

Intxaurrondo y Mañaneros 360 se han erigido en inalcanzables, y este septiembre, donde Quintana aglutina el 12,3% del público, puede ser derrotada por un Espejo público (empata al 12,3%) renovado sin corazón. Además, Ana Rosa se ha visto superada varios días de septiembre por el imparable ascenso de En boca de todos con Nacho Abad en Cuatro, una siempre intensa tertulia, más escorada todavía a la derecha y a punto de robar media hora más a la parrilla. Pese a ser la cadena secundaria de Mediaset, Cuatro solo está a un punto de Telecinco en el cómputo mensual. Quintana es tercera o cuarta opción en un septiembre donde puede marcar su peor mes histórico. Aun así, su media se mantiene tres puntos por encima del canal al que nutre de contenido, debates y tertulianos, estos días muy centrados en Ceuta, con entrevistas a Juan Vivas, Abascal y Almeida y el fichaje de Marcos de Quintos, Macarena Olona o Federico Jiménez Losantos.

‘El tiempo justo’, renovado en tiempos políticos

A las 12 comienza Joaquín Prat y su remozado El tiempo justo, que en su regreso a la mañana se ha estrenado mejorando los datos de las tardes con un 10,9% de audiencia y 386.000 espectadores de media. Incluso así, sigue como tercera opción. Con su regreso, el programa ha recortado tiempo a Vamos a ver de Patricia Pardo, ahora de 13.45 a 15.00, más centrado en sucesos, corazón y temas turbios (aunque el tema recurrente en todos los programas es Ceuta), y que va camino de marcar este septiembre otro mínimo histórico, con un 7,7% de cuota de pantalla, 389.000 espectadores y cada vez menos cabida en parrilla.

Vamos a ver comenzó como un matinal de cuatro horas y media para sustituir a Quintana en la mañana, y hoy dura 70 minutos con una división donde cada presentador tiene su espacio diferenciado, aunque a veces repitan temáticas y colaboradores. Entonces estaba presentado curiosamente por Joaquín Prat, que llegaba reforzado por el reflote a Cuatro al día y sustituir a Sonsoles Ónega en Ya es mediodía (ambos formatos de Unicorn), precisamente con Pardo. Ambos compartieron primero el sofá de El programa de Ana Rosa, donde se convirtieron en protegidos y herederos de la periodista de 70 años.

La tarde, hundida

Este encaje de bolillos para no perder nada empezó, de hecho, con el cambio de ciclo en 2023, cuando Mediaset canceló Sálvame y entregó a Quintana la tarde, apostando por alejarse del corazón más rebelde hacia una televisión más familiar, dijeron, y con una línea más derechizada en lo político. La apuesta vespertina no ha levantado cabeza desde entonces, como denotan los constantes cambios. La primera en ocupar la franja fue TardeAR, pero nunca cumplió expectativas. Sus dos temporadas marcaron un 9,9% de cuota y 786.000 espectadores de media, frente a los 1.223.000 televidentes y 13,5% de Sálvame en su último año. Sonaba a decepción, pero ya querrían sus sustitutos los datos del programa de Jorge Javier o incluso los de TardeAR.

Cuando Telecinco reconoció que el experimento con Quintana no había funcionado, llegó El tiempo justo de Prat y la caída (como la del canal) se hizo más notable: bajó al 8,7% de cuota de pantalla, con 700.000 espectadores. Telecinco anunció, aun así, que el formato seguiría en verano, pero, ante la baja del presentador, decidieron sustituirlo a última hora por El verano se mueve, con Ion Aramendi en un plató minúsculo compartido con La mirada crítica, centrado en corazón y que erigía a Kike Quintana, sobrino de Ana Rosa, en copresentador. El programa suma hasta el momento un 6,8% y 548.000 espectadores, mínimo que lo coloca cuarto por debajo de Todo es mentira, de Cuatro. De hecho, sorprendió que ese fuera el superviviente de la época estival, cuando su compañero de tardes ¡De lunes a viernes!, producido por Mandarina, anotaba mejores datos.

Cuota de pantalla de las tardes de Telecinco producidas por Unicorn (Columnas múltiples)

De TardeAR a El verano se mueve (sigue llamándose así en otoño), el contenido vespertino de Unicorn ha perdido un 31% de audiencia. Y al comparar con Sálvame, Telecinco claudica más de la mitad de los espectadores, lo que afecta a los programas posteriores: El diario de Jorge está en mínimos, y Rueda la letra, que incluye el antiguo Rosco de Pasapalabra, ha supuesto una decepción con una media de 542.000 y un 7,6% de cuota. En las calamitosas tardes solo supera la media el concurso ¡Allá tú!

¿Y los fines de semana? Fiesta, presentado por Emma García y que comparte estudio con Vamos a ver, pegó un repunte este verano gracias a recortar su duración a favor del cancelado El show de Paz, pero en septiembre ha vuelto a bajar desde el 9,4% de cuota en agosto al 7,3%. Pierde casi 100.000 espectadores y alcanza otro mínimo histórico. Lejos queda aquel 2023 cuando cerró la temporada con 1.074.000 espectadores y un 10,9%. El corazón en Telecinco ya no es lo que era, y el fin de semana se ha convertido en uno de los grandes agujeros negros del canal, encadenando cancelaciones. Tratando de tocar otros palos, Unicorn estrenará próximamente en Telecinco la ficción Marusía. Vientos de honor, asegurándose también un prime time, mientras prepara El marqués. 1985.

Los problemas de Telecinco son hoy, por lo tanto, problemas de Ana Rosa Quintana, y los problemas de Ana Rosa Quintana lo son de Telecinco. El pasado agosto, Quintana aseguraba a El Confidencial que había “una tendencia de cadena que está recuperándose”. De momento, sin embargo, de los datos brutos solo se respira que agosto fue el segundo peor mes histórico de Telecinco (después de julio) y que septiembre marcará su peor inicio de temporada, más de un punto inferior al de 2025. De sus seis formatos en emisión, Unicorn tiene la mitad por debajo de esa media.

Audiencia media de los programas de Unicorn en septiembre (Barras divididas)

Elpais News