Madrid se reinventa desde el norte: así será la capital del futuro
A pocos metros de la estación de Chamartín-Clara Campoamor, punto de conexión ferroviaria de Madrid con el norte de España, se está gestando la mayor transformación urbana del país y una de las más ambiciosas de Europa. El proyecto Madrid Nuevo Norte, aprobado definitivamente por la Comunidad de Madrid en 2020, y en obras desde comienzos de este año, trae consigo un singular cambio de enfoque en el urbanismo: la tendencia actual es que las grandes ciudades no se expandan, sino que regeneren espacios urbanos dentro de ellas que han quedado en desuso. Se trata de una apuesta deliberada para repensar cómo deben crecer las grandes metrópolis y afrontar los retos del siglo XXI con la mirada puesta en la sostenibilidad, la movilidad y la cohesión vecinal.
El proyecto se extiende a lo largo de 5,6 kilómetros desde la plaza de Castilla, al norte de la ciudad, hasta la autopista M-40, conectando la capital con el monte de El Pardo y abarca más de 2,3 millones de metros cuadrados de suelo que serán regenerados para aprovechar al máximo su potencial.
Transformar esa superficie es el principal objetivo de la mayor iniciativa de colaboración de instituciones públicas y privadas que proyecta la capital. “Es mucho más que un desarrollo urbanístico o inmobiliario”, explica José Ignacio Morales, consejero delegado de Crea Madrid Nuevo Norte, la compañía que lidera esta propuesta desde la iniciativa privada. “No estamos hablando simplemente de construir nuevos edificios, sino de crear una nueva centralidad para la ciudad capaz de generar actividad económica, oportunidades y calidad de vida”.
La próxima revolución urbana de Madrid
Un impacto de miles de millones de euros
Según los estudios realizados por la Universidad Autónoma de Madrid, por encargo de Crea Madrid Nuevo Norte, el proyecto aportará a lo largo de su desarrollo 15.000 millones de euros al producto interior bruto (PIB) nacional y generará 350.000 empleos.
Fotos: Simulaciones cedidas por Crea Madrid Nuevo Norte.
Un jardín con su propio microclima
Se crearán 400.000 metros cuadrados de zonas verdes. Entre ellas, el denominado Jardín del Viento (en la imagen), una estructura en forma de espiral que se erigirá en uno de los parques y quedará cubierta por vegetación, haciendo circular el viento y aportando humedad al ambiente lo que contribuirá a producir su propio microclima y reducir las temperaturas en verano.
Puentes para comunicar las ‘orillas’
El proyecto va a subsanar una de las principales demandas vecinales: comunicar las dos orillas que separan las vías del tren de la estación de Chamartín y Fuencarral. Para ello, al sur de la M-30 se creará un gran parque que cubrirá la playa de vías de la estación de Chamartín-Clara Campoamor y al norte, ya en Fuencarral-El Pardo, levantarán cinco puentes, un túnel y una pasarela peatonal.
10.500 viviendas nuevas
En el conjunto de Madrid Nuevo Norte se van a construir 10.500 nuevas viviendas. Del total, 4.000 inmuebles -el 38%- estarán en manos del Ayuntamiento de Madrid, para destinarlos a distintas fórmulas de acceso a un hogar.
Un centro de negocios integrado en el barrio
Se construirá un complejo de edificios de oficinas con un innovador enfoque: frente a la habitual dinámica de levantar distritos empresariales, aislados o incluso fuera de las ciudades, el nuevo centro negocios estará completamente integrado en el barrio junto a viviendas, comercios y espacios públicos para favorecer que exista actividad durante todo el día.
Refuerzo de la movilidad
Madrid Nuevo Norte incluye una línea de metro de tres kilómetros de longitud y tres nuevas paradas. Se sumará también una nueva estación de cercanías, Fuencarral Norte (en la imagen, una recreación), y se proporcionará un sistema de Bus Prioritario (BRT) con plataforma propia y más de tres kilómetros de recorrido.
El nuevo centro de la Alta Velocidad
El proyecto incluye la renovación de la estación de Chamartín-Clara Campoamor para convertirla en el centro de la alta velocidad del país.
Miguel Hernández, arquitecto y director de Estrategia de Crea Madrid Nuevo Norte, ha formado parte del equipo del proyecto desde su concepción. “Tradicionalmente, los urbanistas imaginaban la ciudad futura, la dibujaban, la sociedad se lo creía y todo se desarrollaba en función de ello”. Y para ilustrar el cambio de mentalidad que supone Madrid Nuevo Norte, explica: “Aquí decidimos hacerlo al revés, consultando a la ciudadanía y a expertos en distintas materias, para detectar necesidades reales de hoy y los posibles retos de las próximas décadas y diseñar una ciudad centrada en las personas y adaptable”.
Madrid Nuevo Norte es una operación estratégica que va a permitir a la ciudad afrontar los grandes retos de las capitales del mundo

El resultado de este proceso integra “la vida de barrio”, es decir, las viviendas, los servicios públicos o los comercios, junto al nuevo centro de negocios con oficinas y sus trabajadores. “Nadie sabe realmente cómo va a ser el futuro, y una vez ejecutado el urbanismo, es muy difícil de modificar. Puedes cambiar el uso a un edificio, pero no puedes mover de lugar una calle”, concluye Hernández.
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Madrid Nuevo Norte está diseñado para ir más allá de un concepto que se ha popularizado en los últimos años: la ciudad de los 15 minutos, un sistema de planificación urbana por el que la mayoría de las necesidades básicas que tiene un ciudadano se cubren en una distancia que pueda recorrerse a pie en un cuarto de hora. ”A nosotros nos gusta más hablar de la región de los 45 minutos”, comenta Hernández. “A 15 minutos se pueden tener las necesidades básicas, pero es imposible ubicar las mejores oportunidades de empleo, que es lo que va a proporcionar Madrid Nuevo Norte, a esa distancia para todos los ciudadanos”, explica.
Y aquí es donde juega un papel determinante la estación de Chamartín -Clara Campoamor, que ya está acometiendo su completa transformación y que está llamada a convertirse en el mayor nodo de hiperaccesibilidad en transporte público de Madrid.
“Según nuestros estudios”, continúa el arquitecto, “alrededor de 4 millones de ciudadanos de toda la Comunidad de Madrid van a poder acceder hasta este punto en transporte público desde sus casas en menos de 45 minutos”.
Nos gusta más hablar de la región de los 45 minutos que de la ciudad de los 15, porque es imposible que las mejores oportunidades de empleo estén a 15 minutos de todos los ciudadanos

Gracias a las ventajas que ofrece Madrid por su calidad de vida y su conexión internacional, el nuevo centro de negocios de Madrid Nuevo Norte atraerá no solo talento nacional, sino que permitirá crear un hub de talento internacional en la capital. Los cálculos de Crea Madrid Nuevo Norte apuntan a que habrá un tránsito de millones de pasajeros al año cuando la nueva city empresarial funcione a pleno rendimiento. Como respuesta a las exigencias de este objetivo, se reforzarán las conexiones de la Chamartín-Clara Campoamor con el aeropuerto de Madrid-Barajas-Adolfo Suárez.
Un nuevo concepto de movilidad
Responder a las grandes demandas de movilidad era uno de los grandes desafíos. En este apartado, el planteamiento también fue “a la inversa”, explica Jorge Serrano, director técnico de Crea Madrid Nuevo Norte. Primero diseñaron las fórmulas más sostenibles para que los ciudadanos puedan desplazarse a pie, en bicicleta o transporte público, y, a partir de ahí, definieron la estructura de las calles y la distribución de los edificios e integraron los nuevos trazados para el vehículo privado.
El resultado, según Serrano, se traduce en “calles más equilibradas, con mayor calidad urbana donde moverse deja de ser únicamente una cuestión de circulación para convertirse en una herramienta con la que mejorar el espacio público”. Con esa premisa integraron todos los sistemas de movilidad como una experiencia completa del usuario. “Hemos trabajado para que las conexiones sean más rápidas, intuitivas y cómodas, con el objetivo de reducir al máximo las fricciones entre modos de transporte”, argumenta Serrano.

Entretanto, los esfuerzos se centran ahora en que las obras afecten lo menos posible al día a día de los vecinos. Serrano da la clave: “Anticipar. En proyectos de esta escala es muy importante planificar con mucho detalle antes de comenzar a construir”. Algo que requiere una coordinación permanente con administraciones, operadores ferroviarios, empresas constructoras y equipos técnicos durante todas las fases de desarrollo. Y, a los vecinos de la zona, “mantenerlos informados de cualquier novedad y de las medidas de control”.
Como ingeniero urbano, Serrano considera que la mayor innovación es abordar de forma conjunta aspectos como la sostenibilidad, la infraestructura verde, el gasto de energía o la digitalización. “Esto ha sido posible gracias al trabajo desde el inicio con equipos multidisciplinares, con una visión transversal que será una de las principales referencias para las grandes transformaciones urbanas del futuro”.
Unanimidad política
Madrid Nuevo Norte consiguió salir adelante gracias a un consenso político tras 26 años de bloqueo por falta de acuerdo entre los partidos del Consistorio madrileño. El 29 de julio de 2019, el pleno del Ayuntamiento de Madrid, que en ese momento regía la alcaldesa Manuela Carmena, reunió la unanimidad en el voto de todas las formaciones políticas y dio luz verde al inicio del proyecto.
Ahora que han comenzado las obras, los esfuerzos se centran en que afecten lo menos posible al día a día de los vecinos. Para ello, la clave es anticipar

A juicio de Miguel Hernández, la clave fue “lograr despolitizar la iniciativa y abordarla como un proyecto estratégico de ciudad”. “Entendimos que era necesario abordar una discusión en torno al modelo de ciudad para lograr establecer unos principios en los que todos estuviéramos de acuerdo. Así se entendió y el pleno lo aprobó por unanimidad, algo que no es tan común”.
Con las obras en marcha, la dimensión de Madrid Nuevo Norte ha conseguido reclamar la atención de algunas de las principales capitales del mundo. “Aquí han venido a aprender cómo lo estamos haciendo equipos técnicos de Ámsterdam, París, Corea del Sur, Japón, Estados Unidos… Ciudades y países que son referencias urbanísticas”, cuenta con orgullo Hernández. “A Madrid le faltaba un proyecto con el que la ciudad se sienta absolutamente emocionada. Y trabajamos para que sea este”.
